Objeción fiscal al gasto militar

Tríptic de la campanya 2016 d’objecció a la despesa militar a València

A la declaració de l’IRPF, el-la contribuent expressa el seu rebuig al sosteniment de l’exèrcit i altres cossos armats negant-se a pagar del seus impostos una fracció de diners comparable a la que va a aquestes finalitats segons els pressupostos de l’Estat, i desvia aquests diners cap a una organització que desenvolupa projectes social i ecol·lògicament beneficiosos. D’aquesta manera reclama activament l’anulació del pressupost militar, i promou la participació social directa en la definició de les prioritats als pressupostos públics.

La objeción fiscal al gasto militar como derecho a la paz y de resistencia a las guerras

Una apuesta de verdaderos resistentes a las guerras deberá tener unas miras hacia horizontes políticos mucho más lejanos que éste, lo que inevitablemente pasa por comprender claramente dónde se encuentran los límites de una tal objeción (déficits de contenido transformador hacia un mundo sin ejércitos, visión simplista de la este derecho reducido a mera apelación de conciencia privada, carácter etnocéntrico como consecuencia de su consideración como derecho individual, renuncia a una generalización o invitación a que sea toda la sociedad quien se incorpore a esta acción, posibilidad de desplazamiento de la intensidad política hacia la juridificación "compatible con un sistema global de gasto militar, reconversión del movimiento pacifista en grupo especializado de lobby político-parlamentario, etc.) que estamos poniendo en solfa ahora.

Hugo Alcalde y Jorge Güemes: dos objetores fiscales que plantan cara a Hacienda y al militarismo

Uno de los clásicos más repetidos del movimiento antimilitarista es que la guerra no es una catástrofe natural impredecible sino que detrás y antes de ella hay unas elecciones políticas conscientes, unos preparativos políticos, económicos y culturales que solamente son posibles gracias a nuestra colaboración consciente o inconsciente, o a nuestro silencio. Los miles de millones de euros con los que anualmente alimentan la maquinaria militar española los contribuyentes mediante el pago de sus impuestos es sólo uno de los ejemplos de esa cooperación necesaria a gran escala de la ciudadanía. Pero por suerte parece haber signos de que este mensaje reiterado está logrando abrirse paso entre algunos sectores sociales.

Dos objetores a los gastos militares exploran la vía judicial en València

El 1 de diciembre, el objetor fiscal Jorge Güemes presentaba ante el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana un recurso en el que defiende y justifica el desvío de parte de sus impuestos hacia fines sociales no militaristas. Un caso similar al del también valenciano Hugo Alcalde que recientemente ha recurrido a un tribunal para defender el derecho a realizar la objeción fiscal. Ambos llevan varios años practicando esta forma de rechazo al gasto militar y recientemente Hacienda les ha embargado las cantidades desviadas, que entre los dos superan los 2.000 euros.

Tríptic de la campanya 2015 d’objecció a la despesa militar a València

NO paguem la guerra: fem OBJECCIÓ a la despesa militar
Ni un cèntim per a l’exèrcit. QUÈ ÉS L’OBJECCIÓ AL PRESSUPOST MILITAR? És una campanya que els grups pacifistes i antimilitaristes proposen des de 1982 i que porten a terme centenars de persones tots els anys. És un gest de desobediència civil. No està reconeguda legalment, no hi ha cap casella a l’imprés de la renda. Nosaltres la creem i expliquem les raons. No amaguem la nostra acció. És un gest cívic i compromés, per la pau, per un món sense guerres, sense exèrcits.

Objeción al Gasto Militar: si no quieres la guerra, no la pagues

La objeción al gasto militar es una campaña que los grupos pacifistas y antimilitaristas promueven desde 1982 en el Estado español y es una acción de desobediencia civil en la declaración de impuestos que practican centenares de personas cada año. En la práctica consiste en que en la declaración del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, el-la contribuyente exprese su rechazo a colaborar en el sostenimiento del ejército y otros cuerpos armados negándose a pagar en sus impuestos una fracción de dinero comparable a la que va destinada estas finalidades, según lo que dice los presupuestos del Estado, y desviando este dinero hacia una organización que desarrolle proyectos social y ecológicamente beneficiosos. De esta manera se reclama activamente la anulación del presupuesto militar, y se promueve la participación social directa en la definición de las prioridades en los presupuestos públicos.